Objetivos generales
Liderar el proceso de transformación de los sistemas constructivos aplicados a la ejecución de edificios para viviendas de protección oficial en Andalucía, para atraer desarrollos tecnológicos relacionados con el sector de la construcción.
Construir edificaciones de mayor calidad mejorando el comportamiento energético de la envolvente y de los sistemas, así como incorporar energías renovables y reducir y racionalizar sus costes de mantenimiento mediante la aplicación de un desarrollo particularizado del conocimiento científico y tecnológico. Para lograr este objetivo se presente:
- Establecer medidas eficaces de probada rentabilidad (valorada tanto en términos económicos como energéticos) en ese sector de la edificación que fomenten el ahorro energético y que reduzcan así las emisiones de C02 a la atmósfera, permitiendo así una convergencia hacia los objetivos que los países de la UE se han impuesto acordes al protocolo de Kyoto. Si podemos llegar a valorar el consumo energético en la edificación como la relación (fracción) entre la demanda energética en los edificios (numerador) y su eficiencia energética (denominador), las medidas que fomenten ese deseado ahorro energético necesariamente han de ir encaminadas a una reducción de la demanda energética (numerador) y a un aumento de la eficiencia (denominador).
- Establecer directrices/criterios de diseño y compositivos, por un lado, y constructivos y de acondicionamiento ambiental, por otro, en el proyecto de nuevas edificaciones, encaminados a reducir su demanda energética, y que sean extrapolables al resto de la Comunidad Autónoma Andaluza. Insistimos en la necesidad de que el problema de reducción de la demanda se entienda ya como tal desde la propia definición espacial y compositiva del edificio, no sólo en la aplicación o incorporación de determinadas técnicas constructivas y/o de acondicionamiento. La localización del edificio y el clima han de tener necesariamente un papel predominante en la fijación de esas directrices y criterios.
- Contribuir a la incorporación de las energías renovables en el sector de la edificación, un objetivo presente en las políticas energéticas y medioambientales de los países de la UE. Esa incorporación apenas se ha producido y su efecto en la mejora de la eficiencia energética es de una enorme potencialidad, pero se necesitan igualmente fijar criterios y establecer directrices para que esa introducción se produzca de una manera racional en términos de rentabilidad (económica y energética), así como que tengan en cuenta un problema en cualquier instalación en la edificación: su mantenimiento.
Establecer una serie de criterios para los proyectos de instalaciones en los edificios de viviendas que consumen energías no renovables (principalmente fósiles) tendentes a la mejora de su eficiencia energética. Este deseable objetivo dista mucho de la realidad actual en nuestro país.
Fomentar la colaboración entre empresas que desarrollen su actividad en sectores estratégicos para Andalucía con centros de investigación públicos para, optimizando los recursos, conseguir desarrollos más sostenibles.
Contribuir al avance del conocimiento del problema del consumo energético de un sector productivo tan importante en nuestro país como es de la edificación. En una primera aproximación -que habría que ajustar en cada caso- podemos considerar que, del total de la energía que consumimos, un 25% corresponde al transporte, un 25% a la industria y un 50% a la edificación. Por consiguiente, la incidencia que ese sector tiene en la producción de C02 y en el problema del calentamiento global es capital.
